Lo primero que cabe decir es que es un novelón. Las historias que se van encadenando están muy bien llevadas, la escritura es impecable y la novela engancha. Se lee del tirón, en ná como dirían en Cádiz. Así que, en mi modesta opinión, esta obra cumple con las condiciones mínimas que deben exigírsele a una buena novela: calidad literaria y una historia que atrape.