Una novela imprescindible para los amantes de la novela histórica, rigurosa, bien escrita y equilibrada, difícil arte cuando se reconstruye la historia a través de sus protagonistas y sus vicisitudes en un tiempo tan difícil como fueron los años 30 y 40 de nuestro país.

Escrita con una prosa clara y amena, el autor nos ofrece un magnífico retrato de los turbulentos años de la Segunda República, la Guerra Civil y la inmediata postguerra, a través de la historia de lucha e ideales de Rafael Fernández, abuelo del autor, capitán del ejército republicano y, por eso mismo, represaliado, él y sus familiares y amigos, en una época en la que los desafectos al franquismo se llevaron la peor parte de una historia de ignominia y horror.

Su autor consigue dejar un testimonio lúcido, y excelentemente documentado, de una etapa de nuestra historia que no deberíamos olvidar. Una historia donde aparecen personajes conocidos y afamados como Lorca y Dalí, junto a gente corriente, en escenarios tan distintos como Guadix, Granada, Barcelona, Cartagena o Madrid.

En suma, una novela imprescindible para conocer un periodo de nuestra historia que todavía supura y que relata con maestría lo que pasó —rigor investigador— y lo que sintieron sus protagonistas —capacidad de emocionar, evocar y empatizar—. Muy recomendable.