chati y yoLlegamos, mi amor,
siempre estamos llegando,
sobrevolando paisajes fugazmente eternos,
arrancando instantes a la pavorosa nada.

Estrenando, al alba, viejas palabras:
amor, besos, sueños, pasión…
para que sigan sonando a nuevas,
para que sigan sabiendo a gozo.

Benedetti seguirá animándonos
a no salvarnos, ahora, ni nunca.
Y yo, como Celaya a Amparitxu,
te seguiré queriendo por algo raro.

Silvio y Pablo nos alentarán
a no renunciar a ver el sol cada mañana,
y a entretejer un universo loco
de caricias, dudas y complicidad.

Y las estrellas continuarán surcando
el cielo redondo y feliz
que un día osamos conquistar
a golpe de beso, a fuerza de ganas.

Desde siempre, por siempre,
hasta siempre.
Aquí o allí.
Juntos.