Esta novela es sencillamente genial y su protagonista, Manuel Bianquetti, inolvidable; de esos que se te agarran al corazón desde la primera página.
Esta novela contiene todos los ingredientes para ser una joya del género negro : una trama perfectamente hilada de principio a fin, unos personajes complejos muy bien retratados y una inteligente combinación de acción, reflexión y sentimientos. Todo ello con un estilo ágil y una prosa limpia y directa en la que cada palabra nos va conduciendo por los vericuetos de una historia que va creciendo página a página.
Sus personajes principales: Manuel y Cristina están perfilados con una precisión de cirujano. El, grande y feo «como él solo», fumador empedernido, rebelde y amargado desde su trasladado a Cádiz como castigo por un turbio asunto del pasado. Ella, una mujer maltratada que intenta rehacer su vida lejos de su maltratador, llevar una vida normal, trabajar, olvidar…
Pero el pasado siempre vuelve. Para Bianquetti, en forma de joven sudamericana asesinada, supuestamente, por su novio, -versión que por su fino olfato de perro de presa no se cree-. Para Cristina en forma de sombra constante que acecha…
Una novela totalmente recomendable, que se lee con gusto y que apena terminar.
Mis autores favoritos de novela negra eran Camilleri y Lorenzo Silva. Añado Benito Olmo. ¡Larga vida a Bianquetti!