“Habrá palabras nuevas para la nueva historia y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde”, decía el poeta Ángel González.

Creo que no exagero si digo que estamos ante una emergencia social de primer orden: la democracia se nos está cayendo a pedazos a causa de la corrupción institucional. Y mientras, las izquierdas, parapetadas detrás de sus siglas, son incapaces de consensuar unos mínimos que les permita conformar un amplio frente social que ilusione y convenza de que otra política es posible. El neoliberalismo se lo está pasando pipa.  Leer artículo