Abuela, tengo que confesarte que empiezo a hastiarme del conflicto catalán. Con Cataluña me acuesto y con Cataluña me levanto. No hay informativo, tertulia o diario, ni hora del día, ni día de la semana, en los que el problema catalán no sea portada. Como si no tuviéramos otros problemas en España, como si el desempleo de larga duración; el empobrecimiento de la clase trabajadora; la precariedad laboral; el deterioro de la sanidad, la educación, la asistencia a la dependencia o la falta de expectativas profesionales de los jóvenes fueran problemas de segundo orden. Leer artículo.