Desde tu existencia de luz, me observas callada y brillante, tan lejos y tan cerca…

Te llevaste mis juegos, la cuerda de saltar; las historias de heroínas que no se parecían a las princesas de los cuentos tradicionales; las labores que me mandaban en el colegio y que tanto me costaba que resultasen primorosas —la impaciencia por terminar me podía: contaba tres puntos en lugar de dos, sacaba un hilo donde no debía, cosía una cruz donde había que dejar un hueco, ¡mierda!—. Y tú me reñías, sin estridencias, suavecito, por pura obligación de abuela. Pero sé que por dentro te reías de lo torpísima que era para esos menesteres que, al fin y al cabo, no me iban a servir para nada, «porque esta niña es lista como el hambre y hará con su vida lo que no hemos podido hacer ninguna de nosotras: estudiar y ser una mujer independiente. ¡Qué coño labores! Estudia, lee, aprende…».

Ahora también te ríes. Lo veo en el titilar de esa estrella desde la que me observas. Pero ahora es por otra razón; lo sé. Te ríes con la risa satisfecha de quien, desde la distancia sabia e infinita de la muerte, ve que sus sueños se han hecho realidad, «esta niña hará con su vida lo que no hemos podido hacer nosotras, te lo digo yo…».

Conforme la noche extiende su pátina de terciopelo negro sobre el cielo, el brillo de tu morada se intensifica. Una ligera brisa mece suavemente la araucaria del patio. Bajo sus ramas, arrulladas por la voz de una fadista a la que no conozco, pero que destila miel con cada nota, siento el embrujo de este momento, el único, el que es, este en el que, arrebatadoramente consciente de la suerte de estar viva, alzo mis ojos al cielo y vuelvo a darte las gracias.

Todo es mágico. Todo es como debe ser en este preciso instante. El tiempo rodando, inexorable, hacia el final, pero aún de mi parte. Tú, allá arriba y yo, contemplándote desde aquí abajo, hasta ese día en que vuelva a buscar mi cuerda de saltar, mis cuentos, mis juegos, mis fulleras labores de costura, a ti, mi algodón dulce, mi luz, mi Gloria…

Loulé, 29 de Junio de 2016